Fue la primera vez que eligieron a un ser humano para ostentar el codiciado trono de Platano. Al principio fueron muy abnegados a conceder dicha ostentación a aquellos que se nutrian de los primitivos y lejanos antepasados de Platano, pero la elección fue realizado por Esmeralda. Y si Esmeralda había elegido es porque ella había visto el futuro, y el futuro de Platano estaba en un humano que si beberlo ni comerlo se iría a convertir en el salvador de un mundo llamado Bueno.
Mediante una baina de color amarillo enviaron desde el planeta Bueno atraves de las 28 galaxias conocidas una evolución más consciente de lo que en la Tierra conocemos como platano a un ser inteligente al que llamaremos Platanito para encontrar en nuestro mundo al que con su valor y buen corazón salvaria a todos los habitantes del planeta Bueno, de un rey cruel y egoista, único habitante del planeta Malo cuyo fin es apoderarse de todos los colores que poseia el planeta Bueno. Pero, ¿quien mejor que un humano para entender las extrictas necesidades de un planeta habitado por Homus Platanus?
Viaje durante seis años luz dirección a la Tierra, aunque para mi fue solo un instante necesitaba ese tiempo para enteder todos idiomas de los terricolas, entre ellos los humanos pues fue el idioma mas dificil de entender. Aunque tecnologicamente estaban mas evolucionado que cualquier otra raza habitante de su planeta, las plantas tenían una forma más sencilla de comunicarse, incluso los monos utilizaba un sistema de entendimiento mucho más eficaz que los evolucionado humanos. Dos terceras partes del tiempo empleado en mi viaje lo dediqué a aprender su cultura y formas de comunicarse, no solo la hablada, sino tambien la sentimimental, sensitiva y emocional. Aquella que no entendí y cuyos manuales no me dejaban claro era la comunicación sexual asi que deseché esta forma de comunicación pues la entedía sin claridad alguna. Al final lo más sencillo que entendí fue las vocales basicas las cuales llamaron a,e,i,o,u y los divertidos números cero, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho y nueve. Mi misión, fue encontrar al ser humano que Esmeralda había visto en sus sueños, sin saber que aquel humano estaba más cerca aun de este diario de lo que yo lo estuve nunca de poder tocarlo con mis manos. Pero mi tiempo se acababa pues la mayor amenaza de Bueno y de Esmeralda era la proximidad del planeta Malo y de su envidioso rey que deseaba por todos los medios sentarse sobre el trono de platano. Poder sentarse sobre dicho trono era poseer la mayor energía que se había conocido nunca en todas las galaxias; la llamada Energia ATP, la mayor fuente energética descubierta.
A poca distancia de la Tierra y despues de preguntar por muchos planetas llegué a la "canica azul" y observé como varios astronautas reparaban su transbordados espacial sin percatarse de mi presencia, con sonoro - en el espacio no se emite sonido al menos audible al ser humano -, intenté comunicarme con ellos pero no tuve exito alguno, así que elegí por tocar el hombro de uno de ellos, pero nada, no me hizo caso alguno. Entendí que aquellos trajes espaciales aislaría mi tacto así que elegí entrar en su campo de visión rodeandolos. Cuando me vieron, quedaron inmoviles, no se si fuer por mi presencia o por el aspecto que tenía ante sus ojos, en todo caso le pregunte si ellos eran habitantes del mundo que bajo mis pies estaba. Aun quedaron inmoviles, les volví a preguntar gestualmente si procedian del planeta Tierra. Al ver que no tenia respuesta acerqué mi mano para ver si les ocurria algo, en ese momento con mucho trabajo dejaron aquel lugar y a mi con la palabra en la boca. Muy curioso de los humanos, te dejan con la palabra en la boca cuando no entienden lo que les digo. Luego pensé que el error podría haber sido mio pues de los 10.242.564.096 idiomas y dialectos conocidos en este planeta quizas elegí uno que entendieron ellos, es por ello que elegí el dialecto de las plantas acuaticas de oceanía, más simple que eso sin duda es el dialecto de un Mog, pero un Mog esta a mas de 10.000 años luz de este sistema solar y viendo la precaria tecnologia espacial que tienen no creo que conocieran dicha forma de comunicación. Observando que se marchaban sin siquiera despedirse, seguí mi camino encontrándome al paso con algo que decia " satelite de comunicaciones ", lo mismo, intente hablar todos sus idomas pero nada, al final opte por hablar el idioma de las maquinas, milenios dejando ya por todas las razas inteligentes de la galaxia, y sorprendentemente me comunique con ella. La pobre estaba bastante aburrida de transmitir siempre lo mismo y nadie la visitaba a tan alta altura, siempre trabajando, así que le desevelé un pequeño secreto para que pudieran visitarla.